Amado Dios, en esta mañana me acerco hasta ti para darte gracias por haber
cuidado mis sueños mientras dormía y por haberme regalado un nuevo día para
vivir en tu compañía.
Amado Dios, en esta mañana me despierto con gratitud en el corazón y con la
certeza de que, si Tú estás conmigo, este día será una nueva oportunidad
para vivir en plenitud, con fe, alegría y esperanza.