Amado Dios, en este nuevo día me acerco a Ti con un corazón agradecido y
confiado. Gracias por el regalo de la vida, por el aire que respiro, por
este amanecer que anuncia nuevas oportunidades y por Tu presencia constante
que nunca me abandona. Hoy pongo en Tus manos mi vida y la vida de mi
familia, sabiendo que bajo Tu cuidado todo encuentra orden, propósito y
paz.
